El día jueves 20, en clase de filosofía, tocaba un tema bastante interesante y polémico: ¿EXISTE DIOS? Esa misma clase el profesor nos repartió unas hojas sobre este tema, una parte del contenido de las cuales era pruebas y argumentos a favor de la existencia de Dios, dichos argumentos dados por distintas personalidades de la filosofía lo largo de la historia.
Íbamos leyendo los distintos argumentos de cada persona, y todos tenían su coherencia, pero de repente empezamos a leer los argumentos del señor Pascal (1623-1662), que decían lo siguiente:
1. En la medida en que el problema de Dios se ha hecho presente en la vida humana, no hay otro remedio que tomar postura: o creemos que existe Dios o no.
2. Si optamos por la segunda opción (Dios no existe) y nos equivocamos, perdemos la felicidad eterna.
3. Si optamos por la primera (Dios existe) y nos equivocamos, perdemos los placeres pasajeros de la vida.
4. Conclusión: resulta más razonable la primera opción, ya que sale más a cuenta.
Después de leer estos argumentos se produjo una extraña sensación de conformidad con susodichos argumentos, todo el mundo parecía plantearse esta posibilidad o nadie demostraba lo contario, además de la explicación del profesor que recalcaba estos argumentos. Pero esta aceptación fue interrumpida por mí, ya que no encontraba la lógica de la que hablaba Pascal. Levanté la mano, y cuando me dieron la palabra expuse mi discurso:
-Esto no tiene ninguna lógica. La lógica sería la siguiente:
1. En la medida en que el problema de Dios se ha hecho presente en la vida humana, no hay otro remedio que tomar postura: o creemos que existe Dios o no.
2. Si optas la primera opción (Dios existe) tienes dos posibilidades:
2.1 Aciertas, pierdes los placeres de la vida pero obtienes la felicidad eterna.
2.2 Te equivocas, pierdes los placeres de la vida y no obtienes la felicidad eterna; es decir, te quedas sin nada.
3. Si optas por la segunda (Dios no existe) tienes dos posibilidades:
3.1 Aciertas, disfrutas de los placeres de la vida y no pierdes nada, porqué no crees en la salvación eterna.
3.2 Te equivocas, y no solo disfrutas de los placeres de la vida, sino que además como el Dios que te venden es misericordioso y nos quiere a todos por igual, seguro que te perdona y obtienes la felicidad eterna. Ganas todo.
4. Conclusión: es MUCHO MÁS lógico no creer en Dios.
Estas declaraciones provocaron una aceptación aún mayor entro los alumnos (la mayoría de los cuales ateos, creo) y esta cara en el profesor 0.0, que le faltaba un cartelito enganchado en la frente que pusiera YOU’VE BEEN OWNED con letras bien grandes.
Resultado:
Ldk 1 – Dios, profe, Pascal y religión O
Y que conste que no afirmo que Dios no exista, sino que es más lógico creer en su no-existencia. Gracias por leer mi parrafote y espero, como dice el título, que os sea útil para la vida.